La respiración Tummo es una práctica tibetana que genera calor interior e implica respiración profunda y visualización para mejorar la concentración. Prepara tu cuerpo realizando estiramientos suaves o posturas de yoga para mejorar la flexibilidad y la circulación antes de comenzar la Respiración Tummo.
Cómo practicar la respiración tummo versión modificada rápida: De 3 a 5 minutos: para despertar tu pasión y prepararte para un entrenamiento, una entrevista o una conversación difícil. Respiración, alineación mente-cuerpo y técnica Tummo.
Versión original: Busca un espacio tranquilo. Elige un espacio tranquilo y cómodo donde no te molesten durante tu práctica del método Tummo. Siéntate en una posición cómoda. Busca una postura cómoda. Puedes sentarte con las piernas cruzadas en el suelo o en una silla, con los pies apoyados. Mantén la columna recta y las manos apoyadas en las rodillas o en el regazo.
Relájate y concéntrate. Cierra los ojos y respira profundamente varias veces para relajar cuerpo y mente. Concentra tu atención en tu interior y toma consciencia de tu respiración. Comience la respiración controlada: Inhala lenta y profundamente por la nariz. Al inhalar, imagina que absorbes una energía cálida y radiante.
Exhala lenta y completamente por la boca, visualizando que estás liberando cualquier tensión o negatividad. Continúe con esta respiración controlada, a un ritmo lento y deliberado, durante unos minutos para acostumbrarse a la práctica. Visualiza el fuego interior Ahora, cambia tu atención hacia el área del ombligo, también conocida como plexo solar.
Visualiza una pequeña bola radiante de calor o fuego en tu ombligo. Con cada inhalación, imagina que este fuego interior se hace más grande y brillante. Siente cómo se expande el calor y la energía.
Mientras exhalas, mantén tu atención en el fuego e imagina que se extiende por todo tu cuerpo, llenándote de calidez y vitalidad. Mantén la concentración . Concéntrate en las sensaciones de calor y energía de tu cuerpo. Intenta intensificarlas con cada respiración. (Mantra/afirmación mental: «Yo soy el fuego» para mejorar tu concentración).
Explora la Conciencia Corporal . Gradualmente, desplaza tu atención del ombligo a diferentes partes del cuerpo, permitiendo que el fuego interior fluya y energice cada célula. Visualiza el calor extendiéndose hacia tu pecho, extremidades y cabeza, envolviendo todo tu cuerpo.
Medita en la paz interior. A medida que continúes con tu práctica del método Tummo, experimentarás una sensación de paz interior, vitalidad y claridad. (Recuerda, ten paciencia, esto llegará con el tiempo para algunos). Medita en esta sensación de bienestar y unidad con tu fuego interior.
Concluye con atención plena. Cuando estés listo para concluir tu sesión de Tummo, respira profundamente varias veces y regresa gradualmente a la consciencia del momento presente. Abre los ojos lentamente y reflexiona sobre tu experiencia. Practica con regularidad.
La respiración tummo es más efectiva si se practica con regularidad. Intenta realizar sesiones diarias, comenzando con sesiones cortas y aumentando gradualmente a medida que te sientas más cómodo con la práctica. Recuerda que los efectos de la respiración Tummo varían de una persona a otra, y es fundamental abordarla con paciencia y una mente abierta.
Si es posible, busca la guía de un practicante de Tummo o un profesor de meditación con experiencia para profundizar en tu práctica y asegurarte de realizarla de forma correcta y segura. Consideraciones de seguridad y precaución
Si bien la respiración Tummo ofrece varios beneficios potenciales, es fundamental practicarla con precaución. Contáctame y te guiaré. Condiciones de salud: Las personas con determinadas afecciones médicas o problemas respiratorios deben consultar a un profesional de la salud antes de intentar usar Tummo o cualquier ejercicio de respiración controlada.